alea esteban

Desde niña, la música le ha acompañado y ha ocupado buena parte de su tiempo y sus ilusiones, ya fuera a través del piano o del canto. Ya en su casa, funcionaba como vínculo familiar y objeto de disfrute común, siendo tan natural en la cotidianeidad del día a día que llegó a convertirse en una motivación personal y pieza fundamental de su educación.

 

Pronto comenzó a recibir clases de piano, hasta entrar en el Conservatorio Profesional Joaquín Turina, donde continuó con sus estudios. Para compensar la soledad del piano, entró a formar parte del Coro de Niños de la Comunidad de Madrid. Y, desde entonces, ha sentido siempre un gran amor por el mundo coral y el canto. 

 

Para continuar su formación como pianista, se trasladó a Salamanca para estudiar en el Conservatorio Superior de Música de Castilla y León con Miriam Gómez Morán, donde se interesó especialmente por la música de cámara. Durante esa etapa, se unió a las filas de Voces del Más Acá, proyecto que pronto se convirtió en una de sus prioridades, y estuvo muy vinculada a la Asociación de Alumnos, donde tuvo su primer contacto con un aspecto menos visible del mundo artístico, que es la gestión de eventos y proyectos culturales.

De vuelta a su ciudad, Madrid, su atracción por aquella semilla que plantó a través de la asociación se hizo más fuerte, lo que le llevó a realizar un máster en Gestión Cultural en la Universidad Oberta de Catalunya.

 

A día de hoy, reside en Madrid y, con una fuerte vocación por la docencia, trabaja como profesora de piano, lenguaje musical, música y movimiento y codirigiendo el coro de niños en la escuela de música El Molino de Santa Isabel. Además, dentro de la misma escuela, coordina la escuela para niños y niñas, El Molinito. También, es codirectora de los coros swing de la escuela de baile Animal Jazz.

 

Durante los últimos años, la curiosidad le ha llevado a experimentar en otras áreas y espacios artísticos. Ha sido pianista en la obra de teatro Trío en mi bemol, protagonizado por Bárbara Lennie y Santi Marín en el Teatro Lara, en la obra Post-contingent coherence del artista Miguel Ángel Rego, expuesta en ciudades como Tokio, Barcelona o Utrecht, y ha participado en un homenaje al poeta Marcos Ana en la Sala Mirador, musicando, tocando y cantando uno de sus poemas.