Mi nombre es Darío y soy tenor. Entré en el grupo por casualidad hace casi tres años y he podido ver su progreso desde entonces como parte integrante. Mi tesitura hace que se me concedan brillantes melodías pero al mismo tiempo que se me toleren las mayores payasadas. Y este punto me lo tomo muy en serio.

La música para nosotros es comunicar, y cantar es la forma más natural de hacerlo, aunque, ¡sorpresa, ningún miembro del grupo es cantante profesional!. Voces del Más Acá es una isla radiante en un mar un tanto revuelto, donde las cosas importantes de la vida nos recuerdan qué y quiénes somos: amigos, parte necesaria de algo grande, y por encima de todo, ¡superfónicos!